En la perfumada estancia ella está desnuda en el centro del mandala, un círculo cósmico con un triangulo de poder en el centro. La luz de las velas brilla sobre su piel iluminada por el amor reflejando el fulgor de mil estrellas.
Ella es la shakti, la maga, la amada y encarna el poder de la luna y el esplendor fecundo de la naturaleza.
Su amado, su adorador se acerca y le ofrece una copa de vijaya -una bebida afrodisíaca cuya fórmula se ha perdido- pintándole una media luna en la frente.
Pone la mano en su corazón mientras ella hace lo mismo para abrir sus chakras cordiales y estimular el poder del amor en cada uno de ellos.
Se miran a los ojos, se miran hasta lo más profundo, hasta descubrir el brillo del alma enamorada en el fondo de su ser. Después cambian la posición de las manos y él pone la suya en el corazón de ella mientras la amada hace lo mismo.
Así crean un puente energético entre sus mutuos corazones, un puente de luz que une sus almas a través de las manos y la mirada directa y profunda de sus ojos. Sienten los latidos de su corazón, sienten su respiración y la van armonizando como si fuese un único corazón quien palpita en cada uno de ellos, como si fuesen una sola respiración vivificando sus cuerpos. Ambos se regocijan en el amor que reciben y el amor que dan, en el amor que viene y que va formando un circuito de energía que recorre los dos cuerpos.
Se regocijan en el mutuo embeleso que va empapando de amor, ternura y sensualidad cada una de sus células como un dulce y húmedo perfume.
Van a hacer el amor de la forma más sublime y sensual que imaginarse puedan y él hará brotar con cada una de sus delicadas caricias un río de estrellas ardiendo en cada poro desnudo del cuerpo de su amada.
Ella se abandonará a esa marea cósmica que va inundando todo su cuerpo, dejará que los ríos del gozo vayan empapando todo su ser.
Él sentirá la excitación de ella con la delicia de quienes se calienten en una hoguera en las frías mañanas de invierno.
El calor de ella será su calor, el gozo de ella será su gozo porque en principio no buscará su propio placer ya que el orgasmo del hombre es el final de la fiesta.
Buscará el gozo sin limites de ella, verla iluminada con un resplandor de galaxias encendiendo todo su cuerpo, porque el orgasmo de ella no es el final sino el principio de la fiesta, el comienzo de la verdadera celebración.
Ella es la maga que encarna los poderes del universo. Él ha sabido despertarlos y ahora el temblor cósmico que experimenta el cuerpo de su amada es su propio estremecimiento y el mar de delicias que la ha llenado por completo se desborda impetuoso para empaparlo también a él.
Es el río desbordado de energía fluyendo de ella lo que le hace también abandonarse a él. Él se va con su amada y ella le lleva hasta lo más profundo de un orgasmo cósmico. Al final se dan cuenta que no son hombre ni mujer sino el puro amor cósmico lleno de luz y de gozo con que fue creado todo el universo.
Han hecho el amor siguiendo el ritual mágico de los tántricos y más allá del placer que nunca termina han descubierto su verdadera identidad universal. Esa es la verdadera luz que ahora ilumina sus cuerpos, el verdadero gozo que permanecerá en ellos durante días y días...
Hay pocos textos tántricos clásicos que describan totalmente el maithuna o celebración ritual del amor, uno de ellos es el yonipuja pero más que un libro que enseña o muestra cómo hacerlo parece más bien un resumen de complicados rituales muy influidos por la tradición espiritual hindú. Las parejas se iniciaban en los ritos tántricos delante del acharya o instructor -que podía ser una mujer- y esta persona tenía un papel crucial porque iba guiando a los amantes en cada paso del ritual mientras cantaba mantras y canalizaba la energía.
Aunque siempre es conveniente iniciarse en el Tantra con un instructor cualificado, la pareja también puede abandonarse a su propia espontaneidad procurando mantener lo más esencial del ritual que acabo de explicar, pudiendo modificarlo y adaptarlo a sus reales necesidades
viernes, octubre 29
EL PODER DEL POMPOIR. EJERCICIO SEXUAL PARA MUJERES
Desarrollar los músculos de la pelvis, vientre y los específicamente vaginales, uretrales y anales son las zonas que debe cuidar la mujer si quiere convertirse en una gran amante. Estos últimos son los que deben ser desarrollados más especialmente con vistas al acto sexual.
LA TÉCNICA DEL POMPOIR.-
Los árabes llamaban Kabbazah, "poseedoras" a las mujeres que tenían esta habilidad por su capacidad de apretar con sus músculos vaginales el pene del varón cuando estaba dentro. Así no solamente hacían gozar más a su compañero sino que también ellas lograban un mayor placer. Los chinos y japoneses entrenaban a las mujeres que debían ser expertas en estas artes haciéndolas "coger" cosas con la vagina, como una forma de desarrollar los músculos interiores.
Ejercitarse en el pompoir consiste en contraer los músculos perivaginales, los del esfínter uretral y los anales. Se pueden contraer estos músculos durante unos segundos y luego relajarlos para volver a comenzar una y otra vez el ciclo. También se pueden contraer y relajar alternativamente. Los dos métodos son adecuados y pueden alternarse para hacer el ejercicio menos monótono. Creo que puedes imaginarte las cosas que puedes hacer cuando desarrolles esta habilidad y tu amante esté dentro de ti. No sólo podrás gozar más, modular más tu propio orgasmo sino que puedes hacer las delicias de él y cuando tu compañero haya llegado al orgasmo y su pene comience a languidecer, puedes apurarlo todavía más y prolongar tu gozo estrechándolo dentro de ti.
DESCRIPCIÓN DE LOS EJERCICIOS.-
A estos ejercicios se les llama también ejercicios Kegel, en honor del médico que los hizo populares en Occidente aunque, como ya he dicho, su método estaba basado en técnicas orientales milenarias. Tensar o contraer todos los músculos de la zona pélvica para después soltarlos o relajarlos es toda la técnica necesaria. Durante esta tensión muscular no deben tensarse otros músculos de zonas próximas tales como los del vientre, glúteos, nalgas, muslos o los abdominales. El esfuerzo y la energía deben desarrollar únicamente los músculos de la zona pélvica -músculos vaginales, anales y la uretra- Para que te hagas una idea la contracción es algo así como si fueses a emitir una ventosidad pero la retienes -músculos anales-, como si te estuvieras orinando pero tuvieses que aguantarte las ganas -uretrales- o como si quisieras coger un lápiz con la vagina y ponerte a escribir así. Haciendo estas tres cosas a la vez tensas todos esos músculos relacionados, tras unos segundos los sueltas y dejas que se relajen para volver a empezar.
¿CÓMO PRACTICARLOS?
Son unos ejercicios tan sencillos y "tan íntimos" que puedes practicarlos en cualquier sitio sin que nadie se entere, es decir, mientras vas al trabajo o esperas tu turno en cualquier cola. Los puedes practicar de pie, sentada o incluso tumbada pero la mejor forma es dentro de una serie de ejercicios globales, en tu casa, desnuda y con la ventana abierta para respirar mejor. Combínalos con la respiración: Al inspirar tensa todos los músculos y al expirar suéltalos y deja que se relajen.
Combínalos con la visualización: Al inspirar imagina que la energía te entra a través del ano y de la vagina y al espirar imagina que esa energía sube por tu columna hasta llegar a la cabeza. Intégralos con otra serie de ejercicios más generales para lograr una mayor armonía y total forma global de tu cuerpo. Al final de la serie de ejercicios siéntate en una postura cómoda y relajada y medita un rato, siente cómo la energía fluye de tu zona vaginal y se extiende por tu cuerpo. Hazlos poco a poco, incrementando su intensidad y frecuencia.
Si empiezas haciéndolos muchas veces sin práctica tendrás agujetas en el ano. Tensa estos músculos durante 3 o10 segundos -la duración depende de tu práctica hy de tu capacidad respiratoria- y luego relájalos durante el mismo tiempo. Repite esto unas diez veces al principio para ir aumentando hasta unas 20 diarias.
Estas contacciones y relajaciones espaciadas puedes alternarlas con la forma rápida: contraer-relajar todo seguido sin detenerse.
BENEFICIOS.- El primer beneficio es el directamente relacionado con la sexualidad y tu capacidad para gozar y dar gozo. Facilitan la estimulación sexual y te preparan para tener orgasmos más intensos. Si son positivos para todas las mujeres son especialmente necesarios para aquellas que tengan algún tipo de problema como: - falta de sensibilidad vaginal, dolores en el coito, pequeñas pérdidas de orina durante las relaciones o ante algún esfuerzo.
LA TÉCNICA DEL POMPOIR.-
Los árabes llamaban Kabbazah, "poseedoras" a las mujeres que tenían esta habilidad por su capacidad de apretar con sus músculos vaginales el pene del varón cuando estaba dentro. Así no solamente hacían gozar más a su compañero sino que también ellas lograban un mayor placer. Los chinos y japoneses entrenaban a las mujeres que debían ser expertas en estas artes haciéndolas "coger" cosas con la vagina, como una forma de desarrollar los músculos interiores.
Ejercitarse en el pompoir consiste en contraer los músculos perivaginales, los del esfínter uretral y los anales. Se pueden contraer estos músculos durante unos segundos y luego relajarlos para volver a comenzar una y otra vez el ciclo. También se pueden contraer y relajar alternativamente. Los dos métodos son adecuados y pueden alternarse para hacer el ejercicio menos monótono. Creo que puedes imaginarte las cosas que puedes hacer cuando desarrolles esta habilidad y tu amante esté dentro de ti. No sólo podrás gozar más, modular más tu propio orgasmo sino que puedes hacer las delicias de él y cuando tu compañero haya llegado al orgasmo y su pene comience a languidecer, puedes apurarlo todavía más y prolongar tu gozo estrechándolo dentro de ti.
DESCRIPCIÓN DE LOS EJERCICIOS.-
A estos ejercicios se les llama también ejercicios Kegel, en honor del médico que los hizo populares en Occidente aunque, como ya he dicho, su método estaba basado en técnicas orientales milenarias. Tensar o contraer todos los músculos de la zona pélvica para después soltarlos o relajarlos es toda la técnica necesaria. Durante esta tensión muscular no deben tensarse otros músculos de zonas próximas tales como los del vientre, glúteos, nalgas, muslos o los abdominales. El esfuerzo y la energía deben desarrollar únicamente los músculos de la zona pélvica -músculos vaginales, anales y la uretra- Para que te hagas una idea la contracción es algo así como si fueses a emitir una ventosidad pero la retienes -músculos anales-, como si te estuvieras orinando pero tuvieses que aguantarte las ganas -uretrales- o como si quisieras coger un lápiz con la vagina y ponerte a escribir así. Haciendo estas tres cosas a la vez tensas todos esos músculos relacionados, tras unos segundos los sueltas y dejas que se relajen para volver a empezar.
¿CÓMO PRACTICARLOS?
Son unos ejercicios tan sencillos y "tan íntimos" que puedes practicarlos en cualquier sitio sin que nadie se entere, es decir, mientras vas al trabajo o esperas tu turno en cualquier cola. Los puedes practicar de pie, sentada o incluso tumbada pero la mejor forma es dentro de una serie de ejercicios globales, en tu casa, desnuda y con la ventana abierta para respirar mejor. Combínalos con la respiración: Al inspirar tensa todos los músculos y al expirar suéltalos y deja que se relajen.
Combínalos con la visualización: Al inspirar imagina que la energía te entra a través del ano y de la vagina y al espirar imagina que esa energía sube por tu columna hasta llegar a la cabeza. Intégralos con otra serie de ejercicios más generales para lograr una mayor armonía y total forma global de tu cuerpo. Al final de la serie de ejercicios siéntate en una postura cómoda y relajada y medita un rato, siente cómo la energía fluye de tu zona vaginal y se extiende por tu cuerpo. Hazlos poco a poco, incrementando su intensidad y frecuencia.
Si empiezas haciéndolos muchas veces sin práctica tendrás agujetas en el ano. Tensa estos músculos durante 3 o10 segundos -la duración depende de tu práctica hy de tu capacidad respiratoria- y luego relájalos durante el mismo tiempo. Repite esto unas diez veces al principio para ir aumentando hasta unas 20 diarias.
Estas contacciones y relajaciones espaciadas puedes alternarlas con la forma rápida: contraer-relajar todo seguido sin detenerse.
BENEFICIOS.- El primer beneficio es el directamente relacionado con la sexualidad y tu capacidad para gozar y dar gozo. Facilitan la estimulación sexual y te preparan para tener orgasmos más intensos. Si son positivos para todas las mujeres son especialmente necesarios para aquellas que tengan algún tipo de problema como: - falta de sensibilidad vaginal, dolores en el coito, pequeñas pérdidas de orina durante las relaciones o ante algún esfuerzo.
Mujer Multiorgásmica
La superioridad sexual de la mujer con respecto al hombre es conocida desde siempre. Ésta es una de las causas por las que muchos hombres han tenido y tienen miedo de las mujeres, uno de los motivos por los que las culturas patriarcales hayan decidido tenerlas bajo su control.
El Tao y el Tantra reconocen esta superioridad y, lejos de temerla, la exploran y apuestan por fomentarla. En el mundo actual, un hombre que quiera ser un buen amante y ame a su compañera, no solo no debe de asustarse de la capacidad sexual de su compañera sino que debe ayudar a que se despierte. Entonces descubrirá que tiene en casa y en la cama, a alguien realmente poderosa. En lo que se refiere al orgasmo femenino podemos distinguir varios tipos:
UNIORGASMO.- Son aquellas mujeres que durante la relación sexual experimentan un solo orgasmo muy parecido al varonil, del tipo estallido o explosión que libera y que es acompañada de contracciones musculares que duran apenas un segundo.
MULTIORGASMOS.- Cuando la mujer alcanza más de un orgasmo en un único coito. Suelen presentarse en picos o cumbres orgásmicas espaciadas por varios minutos entre sí. Teóricamente no hay límite en cuanto a su número, todo depende del día que se tenga y de la dedicación a ello por parte de su amante.
ORGASMOS SECUENCIALES.- Ésta clase de orgasmo es más rara porque parecen varios pero en realidad se trata de uno solo que se reparte en un flujo de varias cumbres seguidas y que pueden llegar a la docena. Esta capacidad multiorgásmica de la mujer es debida a que el tiempo que necesita tras un orgasmo para volver a excitarse es muy pequeño, lo que se llama el periodo refractario y que puede durar desde un minuto hasta no más de quince, mientras que el periodo refractario del hombre es mucho mayor, pudiendo estar entre casi media hora hasta varios días, depende de la edad, de sus ganas y su potencia sexual.
Hay que tener en cuenta también otra cosa: Tras el orgasmo las personas cambian momentáneamente su polaridad. Así, los hombres se tornan más femeninos y se hacen más pasivos mientras las mujeres se tornan más masculinas y, salvo que sus prejuicios o miedos se lo impidan, se tornan más activas. Con esto quiero decir que si una mujer, tras el orgasmo de su compañero se queda parada, frustrada y esperando, está desperdiciando sus capacidades, pues si toma la iniciativa y sigue estimulando a su compañero podrá conseguir que su periodo refractario disminuya y vuelva a sentirse lo suficientemente excitado para continuar con el juego amoroso; aunque esto, claro está, depende mucho de la fuerza sexual de la pareja, un papel más activo de la mujer le ayuda mucho. Éste es pues el primer requisito de una mujer que quiera ser multiorgásmica, no debe dejarlo solamente en manos de su compañero sino que ella misma debe tomar parte activa. Por lo tanto, una mujer que quiera ser multiorgásmica debe tener no solamente un cuerpo y una biología que lo haga posible sino también una forma de pensar y mentalidad que lo permita y fomente.
LAS CLAVES PSICOLÓGICAS PARA LOGRARLO.- Tanto en hombres como en mujeres el principal órgano sexual está en la mente. Esto nunca se dirá suficientemente. La actitud mental de la mujer hacia sí misma, hacia su cuerpo y hacia su necesidad y capacidad de gozar es pues fundamental ante la posibilidad multiorgásmica. Estas son las claves psicológicas que debe tener la mujer sin querer llegar a serlo: Primero aceptación propia, de su cuerpo y sus necesidades. No hace falta ser una belleza de escándalo para disfrutar plenamente del sexo pero si hace falta saber aceptar las lógicas imperfecciones físicas que todos tenemos. Lo siguiente es tener conciencia de que el sexo y el placer son realmente positivos y adecuados para ti. No es solamente una necesidad que debes satisfacer como quien come sin ganas sólo por no morirse de hambre. Es necesario concientizarse de que el sexo y el placer cuando son practicados de una forma correcta, amorosa y sin malos rollos son positivos para tu salud, para tu belleza y tu fuerza y energía personales. Piensa que no hay nada mejor para tu cuerpo, tu mente, tu belleza y para mantenerte siempre joven que estar enamorada y disfrutar al máximo de tu amante. Esto libera un torrente tal de hormonas, endorfinas y otras sustancias naturales que son la mejor forma de mantenerse en forma.
Una vez aceptado esto debes SER TÚ TAMBIÉN RESPONSABLE DE LOGRAR TU PROPIA SATISFACCIÓN.
Esta concientización de ser responsable de tu propio placer -aunque tengas una pareja maravillosa- es también totalmente necesaria y puede ser de gran ayuda para él; pero es todavía mucho más necesaria cuando tu amante no es muy experto, está cansado por cualquier circunstancia o tiene problemas coyunturales.
Así, si quieres llegar a más, la próxima vez que él termine e incluso tú hayas alcanzado un orgasmo, no des por terminado el juego y toma la iniciativa para llegar más lejos. Lo que está claro es que si lo dejas y te duermes no vas a llegar a ningún paraíso. Éstas son las condiciones básicas y mínimas que necesitas fomentar para llegar a ser una mujer multiorgásmica. Naturalmente que hay muchas más cosas que puedes hacer.
He dicho que puedes porque no es solamente lo que te pueden hacer. Naturalmente que los juegos eróticos previos si son especialmente intensos como el sexo oral pueden prepararte mucho mejor para esto y hacer incluso que puedas sentir un primer orgasmo antes incluso de ser penetrada, pero aún así, hay todavía muchas cosas que puedes hacer. Lo primero y más necesario es practicar con asiduidad.
Sola o con tu pareja. Piensa que no podrás ser realmente hábil en la cama si no eres hábil también para masturbarte porque así te conoces mejor y sabes lo que más te conviene, pudiendo expresárselo a tu compañero. Esta claro que la mujer puede llegar al orgasmo siendo estimulado solamente en su clítoris o penetrada vaginalmente.
¿Has probado las dos cosas a la vez?. ¿Has probado a tocarte mientras tu compañero está dentro de ti?
Ya te dije que con seguridad hay muchas cosas que puedes hacer y no debes de sentir ninguna vergüenza ni miedo, porque todas estas cosas además de excitarte a ti también pueden estimular a tu amante.
Lo que está probado es que las mujeres que saben masturbarse y lo hacen cuando lo consideran necesario, tienen más posibilidades de alcanzar el orgasmo en una relación con su compañero.
De todas formas, si tienes dificultades, lo más importante es que no te obsesiones ni te dejes llevar por la ansiedad porque entonces lo puedes hacer todavía más difícil. Alcanzar el placer es en realidad lo más natural sólo tienes que aprender serlo y si realmente tus dificultades son graves quizá tengas un fuerte problema de autoestima, necesites una terapia o en algunos casos concretos acudir al ginecólogo.
Además de todo esto que he dicho hay más cosas que puedes hacer como los ejercicios tántricos y sexuales que se describen en otro apartado. También es muy positivo dejar salir todas las fantasías sexuales que tú y tu pareja podan tener. Recuerda que nuestro principal órgano sexual está en la mente.
El Tao y el Tantra reconocen esta superioridad y, lejos de temerla, la exploran y apuestan por fomentarla. En el mundo actual, un hombre que quiera ser un buen amante y ame a su compañera, no solo no debe de asustarse de la capacidad sexual de su compañera sino que debe ayudar a que se despierte. Entonces descubrirá que tiene en casa y en la cama, a alguien realmente poderosa. En lo que se refiere al orgasmo femenino podemos distinguir varios tipos:
UNIORGASMO.- Son aquellas mujeres que durante la relación sexual experimentan un solo orgasmo muy parecido al varonil, del tipo estallido o explosión que libera y que es acompañada de contracciones musculares que duran apenas un segundo.
MULTIORGASMOS.- Cuando la mujer alcanza más de un orgasmo en un único coito. Suelen presentarse en picos o cumbres orgásmicas espaciadas por varios minutos entre sí. Teóricamente no hay límite en cuanto a su número, todo depende del día que se tenga y de la dedicación a ello por parte de su amante.
ORGASMOS SECUENCIALES.- Ésta clase de orgasmo es más rara porque parecen varios pero en realidad se trata de uno solo que se reparte en un flujo de varias cumbres seguidas y que pueden llegar a la docena. Esta capacidad multiorgásmica de la mujer es debida a que el tiempo que necesita tras un orgasmo para volver a excitarse es muy pequeño, lo que se llama el periodo refractario y que puede durar desde un minuto hasta no más de quince, mientras que el periodo refractario del hombre es mucho mayor, pudiendo estar entre casi media hora hasta varios días, depende de la edad, de sus ganas y su potencia sexual.
Hay que tener en cuenta también otra cosa: Tras el orgasmo las personas cambian momentáneamente su polaridad. Así, los hombres se tornan más femeninos y se hacen más pasivos mientras las mujeres se tornan más masculinas y, salvo que sus prejuicios o miedos se lo impidan, se tornan más activas. Con esto quiero decir que si una mujer, tras el orgasmo de su compañero se queda parada, frustrada y esperando, está desperdiciando sus capacidades, pues si toma la iniciativa y sigue estimulando a su compañero podrá conseguir que su periodo refractario disminuya y vuelva a sentirse lo suficientemente excitado para continuar con el juego amoroso; aunque esto, claro está, depende mucho de la fuerza sexual de la pareja, un papel más activo de la mujer le ayuda mucho. Éste es pues el primer requisito de una mujer que quiera ser multiorgásmica, no debe dejarlo solamente en manos de su compañero sino que ella misma debe tomar parte activa. Por lo tanto, una mujer que quiera ser multiorgásmica debe tener no solamente un cuerpo y una biología que lo haga posible sino también una forma de pensar y mentalidad que lo permita y fomente.
LAS CLAVES PSICOLÓGICAS PARA LOGRARLO.- Tanto en hombres como en mujeres el principal órgano sexual está en la mente. Esto nunca se dirá suficientemente. La actitud mental de la mujer hacia sí misma, hacia su cuerpo y hacia su necesidad y capacidad de gozar es pues fundamental ante la posibilidad multiorgásmica. Estas son las claves psicológicas que debe tener la mujer sin querer llegar a serlo: Primero aceptación propia, de su cuerpo y sus necesidades. No hace falta ser una belleza de escándalo para disfrutar plenamente del sexo pero si hace falta saber aceptar las lógicas imperfecciones físicas que todos tenemos. Lo siguiente es tener conciencia de que el sexo y el placer son realmente positivos y adecuados para ti. No es solamente una necesidad que debes satisfacer como quien come sin ganas sólo por no morirse de hambre. Es necesario concientizarse de que el sexo y el placer cuando son practicados de una forma correcta, amorosa y sin malos rollos son positivos para tu salud, para tu belleza y tu fuerza y energía personales. Piensa que no hay nada mejor para tu cuerpo, tu mente, tu belleza y para mantenerte siempre joven que estar enamorada y disfrutar al máximo de tu amante. Esto libera un torrente tal de hormonas, endorfinas y otras sustancias naturales que son la mejor forma de mantenerse en forma.
Una vez aceptado esto debes SER TÚ TAMBIÉN RESPONSABLE DE LOGRAR TU PROPIA SATISFACCIÓN.
Esta concientización de ser responsable de tu propio placer -aunque tengas una pareja maravillosa- es también totalmente necesaria y puede ser de gran ayuda para él; pero es todavía mucho más necesaria cuando tu amante no es muy experto, está cansado por cualquier circunstancia o tiene problemas coyunturales.
Así, si quieres llegar a más, la próxima vez que él termine e incluso tú hayas alcanzado un orgasmo, no des por terminado el juego y toma la iniciativa para llegar más lejos. Lo que está claro es que si lo dejas y te duermes no vas a llegar a ningún paraíso. Éstas son las condiciones básicas y mínimas que necesitas fomentar para llegar a ser una mujer multiorgásmica. Naturalmente que hay muchas más cosas que puedes hacer.
He dicho que puedes porque no es solamente lo que te pueden hacer. Naturalmente que los juegos eróticos previos si son especialmente intensos como el sexo oral pueden prepararte mucho mejor para esto y hacer incluso que puedas sentir un primer orgasmo antes incluso de ser penetrada, pero aún así, hay todavía muchas cosas que puedes hacer. Lo primero y más necesario es practicar con asiduidad.
Sola o con tu pareja. Piensa que no podrás ser realmente hábil en la cama si no eres hábil también para masturbarte porque así te conoces mejor y sabes lo que más te conviene, pudiendo expresárselo a tu compañero. Esta claro que la mujer puede llegar al orgasmo siendo estimulado solamente en su clítoris o penetrada vaginalmente.
¿Has probado las dos cosas a la vez?. ¿Has probado a tocarte mientras tu compañero está dentro de ti?
Ya te dije que con seguridad hay muchas cosas que puedes hacer y no debes de sentir ninguna vergüenza ni miedo, porque todas estas cosas además de excitarte a ti también pueden estimular a tu amante.
Lo que está probado es que las mujeres que saben masturbarse y lo hacen cuando lo consideran necesario, tienen más posibilidades de alcanzar el orgasmo en una relación con su compañero.
De todas formas, si tienes dificultades, lo más importante es que no te obsesiones ni te dejes llevar por la ansiedad porque entonces lo puedes hacer todavía más difícil. Alcanzar el placer es en realidad lo más natural sólo tienes que aprender serlo y si realmente tus dificultades son graves quizá tengas un fuerte problema de autoestima, necesites una terapia o en algunos casos concretos acudir al ginecólogo.
Además de todo esto que he dicho hay más cosas que puedes hacer como los ejercicios tántricos y sexuales que se describen en otro apartado. También es muy positivo dejar salir todas las fantasías sexuales que tú y tu pareja podan tener. Recuerda que nuestro principal órgano sexual está en la mente.
Masturbacion creativa y Tantra
En una sociedad donde la sexualidad se ha condenado relegándose a la mera reproducción, la masturbación, tanto masculina como femenina, se ha condenado duramente porque desde el punto de vista reproductor es un desperdicio de energía y, sobre todo, es el recurso sexual más asequible a todo el mundo y que permite disfrutar totalmente de la libertad sexual. Esto pare esas mentes oscurantistas es tan peligroso como necesariamente condenable. Hoy día se tienen conceptos bien diferentes de la masturbación. No sólo se ve como algo natural sobre todo para las personas que temporalmente están solas sino también para quienes gozan de una pareja permanente; de hecho la masturbación frente a la pareja o el tocamiento mutuo de los genitales forma parte de la multitud de juegos y opciones sexuales que preceden al coito o lo sustituyen cuando es necesario. El primer prejuicio que debemos desterrar sobre la masturbación es que es algo típico de personas solas o solitarias porque también puede darse dentro del ámbito de la pareja. El siguiente prejuicio que debemos desterrar es que es algo más típicamente masculino que femenino y, aunque es posible que los hombres se masturben más que las mujeres, es algo que también se da en ellas y es todavía más necesaria; sobre todo para mujeres que difícilmente alcanzan el orgasmo con la penetración. De hecho hay sexólogos que insisten en que si hay mujeres que no tienen orgasmos es porque no saben masturbarse o no lo han intentado; y todo esto al margen de la habilidad o no de sus compañeros sexuales. Lo normal es que la masturbación sea la primera experiencia sexual de una persona y por lo tanto forma parte de su aprendizaje sexual antes de iniciarse con otros amantes y, dentro de esta lógica, no debe extrañarnos que las mujeres que han aprendido a masturbarse antes de ser amadas tengan más facilidad para llegar al orgasmo durante el coito que otras que nunca lo han hecho o no han desarrollado la habilidad y sensibilidad suficiente. Es evidente que la masturbación tiene muchas cosas positivas. Es muy útil para las personas que están solas Para los amantes que temporalmente están separados Para afrontar situaciones donde hay miedo a enfermedades o embarazo Para mujeres que tienen problemas de alcanzar el orgasmo o con compañeros que sufren algún tipo de problema sexual o no son hábiles o considerados con su compañera. . Sirve también como parte de los juegos eróticos y de las fantasías sexuales Es la forma menos comprometida de inciarse en los juegos sexuales compartidos Es útil en una pareja donde uno de los dos tenga una frecuencia sexual mucho mayor que la otra persona Para conocer y comprender mejor el propio cuerpo, sus respuestas y necesitades y, en el caso de la masturbación mutua o frente a la pareja, para conocer mejor las necesidades sexuales de nuestro amante.
EL PODER DE SANAR
Los primeros curanderos y sanadoras eran los brujos o chamanes de la tribu. Personas que servían de puente entre el mundo de los mortales y el de los espíritus.
En aquella época se tenía la creencia de que todas las enfermedades provenían del mundo de los espíritus y el chamán intercedía ante ellos para que se curase el enfermo. Además de sus ritos actuaban también con hierbas y pócimas medicinales confeccionadas con productos de la naturaleza, que aportaba también su fuerza mágica y curativa.
El concepto de que los males físicos pueden venir total o parcialmente de otros niveles no-físicos no parece tan descabellada hoy día.
La moderna psicología ha demostrado cómo las personas pueden somatizar enfermedades, es decir, provocárselas ellas mismas debido a problemas emocionales o mentales.
Si se soluciona el problema emocional o mental la enfermedad desaparece tan misteriosamente como vino.
Los médicos chinos y los taoístas creen que las enfermedades provienen de un desequilibrio de la polaridad básica de la vida y del ser humano, del ying y el yang, de lo masculino y lo femenino, de espíritu y materia. Sus métodos de curación están basados en tratar de restablecer ese equilibrio.
El moderno concepto holístico de la salud también cree que en la enfermedad todo está relacionado, desde la forma de alimentarse, el medio ambiente, las costumbres sociales , el mundo emocional y espiritual de la persona.
Parece ser que los antiguos chamanes no andaban tan descaminados y, de hecho, hay muchas personas que curan o sanan a los demás gracias a un don espiritual, aunque también puedan aconsejar hierbas, dietas y determinados ejercicios.
En esta página queremos ayudarte a recuperar la salud utilizando todos los mecanismos posibles. Naturalmente que no vamos a hablar de los aspectos médicos ni de enfermedades en concreto, aunque poco a poco iremos añadiendo listados de alimentos y plantas junto a su valor terapéutico.
Nuestro esfuerzo va a estar en el camino de lograr primero una sanación espiritual y emocional de la persona. Comprometerla en la responsabilidad de su curación y darle mecanismos e información que le ayuden en ese cometido.
Todo está relacionado y no podemos desatender ningún nivel si realmente queremos desplegar toda la fuerza posible. Por eso recomendamos siempre los siguientes caminos:
NIVEL FÍSICO.-
* Acudir al médico o especialista en el tipo de medicina que crea para que le diagnostique la enfermedad. Contraste los diagnósticos, pida información sobre ventajas e inconvenientes de los tratamientos y una vez decidido el método a seguir, hágalo bien. El problema está en que hay enfermedades para los que la medicina convencional no tiene cura salvo calmantes para amortiguar el dolor. Si ese es su caso, no se conforme y, quizá sea hora de acudir a procedimientos alternativos.
* Alimentarse adecuadamente para el tipo de enfermedad que se tenga. Evitar los alimentos contraproducentes y aumentar los más beneficiosos. Las frutas y, especialmente sus licuados naturales, son poderosas medicinas pero es necesaria la constancia. El tipo de dieta para cada enfermedad debe ser especificado por alguien experto.
* Utilizar las hierbas medicinales y los procedimientos naturales que sean apropiados.
NIVEL EMOCIONAL.-
* Nunca asustarse ni temer a la enfermedad por muy grave y fatal que parezca.
* Tener un ánimo positivo de esperanza y de dignidad personal. No culpabilizarse de lo sucedido, ni lamentarse ni recrearse en la mala suerte.
* Utilizar la Meditación para estar en paz e irradiar energía positiva. Se pueden hacer meditaciones personalizadas para cada tipo de enfermedad.
* En la medida de las posibilidades físicas, vivir la vida con toda la intensidad posible, disfrutar de cada momento y de cada persona.
* No luches contra la enfermedad, lucha por tu salud. Acepta a tu enfermedad porque está ahí y tiene un sentido, el de que te comprometas más con tu vida, con la vida, o cualquier otro motivo posible que permanece oculto.
Quizá te está pidiendo que cambies algunos hábitos, que te tomes la vida de otra manera, quizá simplemente te empuja a esforzarte y encontrar recursos dentro de ti. Lo importante es que seas positivo, que veas en lo que te ocurre una oportunidad para replantearte cosas y crecer como persona.
NIVEL ESPIRITUAL.-
La dimensión espiritual es la Globalidad que nos relaciona a todos. Cada uno lleva dentro una manifestación de ese Espíritu Global que, aunque es nuestro y nos alumbra, pertenece a la Totalidad como la llama pertenece al fuego. Avanzar en la dimensión espiritual es aceptar y comprender que todo está relacionado y que la vida, tu vida y la de todos, en su conjunto tiene un sentido.
Por más difícil y duro que le parezca esto a alguien que, precisamente tiene una grave enfermedad, su sanación espiritual depende de su capacidad para aceptar la globalidad de la vida.
Normalmente la enfermedad se caracteriza por un debilitamiento del cuerpo, lo que deja al enfermo más a solas que nunca y, por lo tanto, más necesitado de la fuerza de su espíritu.
El concepto de sanación espiritual tiene que ver con hacerse más permeable, con abrirse más que nunca a la fuerza y la luz del espíritu interior.
Esto va más allá de la simple fe en que uno va a curarse, que es más bien una preocupación y deseo de la mente. Ya he dicho que la sanación espiritual no es luchar contra la enfermedad sino dejar que la luz del espíritu ilumine la conciencia dando un sentido global a la vida de la persona. Es decir, es el momento de aceptar la vida en su totalidad, de comprender la propia vida y el sentido de la existencia.
Es el momento de dejarse iluminar por la luz del espíritu al margen de lo que pase. Esto no quiere decir tener una actitud pasiva ante la enfermedad pero repito que no es luchar contra la enfermedad sino favorecer la salud, que es algo bien diferente.
Si uno lucha contra algo ese algo se convierte en su enemigo y todos los enemigos, todas las luchas crean tensión y requieren energía para combatirlo.
Un enfermo requiere toda su energía para curarse no para luchar contra la enfermedad.
Esto parece un juego de palabras pero tiene su sentido. Repito que no se trata de ser pasivo ante la enfermedad. Hay que hacer todo lo necesario que pueda hacerse para recuperar la salud; pero la enfermedad no hay que verla como enemiga, como algo negativo, su existencia no debe provocar más daño en la mente del que ya se ha provocado en el cuerpo.
La sanación espiritual pasa por ver en la enfermedad una manifestación del espíritu, por lo tanto es algo que tiene su sentido y debe servir para replantearse y profundizar en la comprensión de la propia vida y en la aceptación de la vida en su totalidad.
Si consigues llegar a ese estado y esa comprensión puede producirse la paz y la alegría interior que es la manifestación de la sanación espiritual, lo que puede dar paso a la sanación física.
En aquella época se tenía la creencia de que todas las enfermedades provenían del mundo de los espíritus y el chamán intercedía ante ellos para que se curase el enfermo. Además de sus ritos actuaban también con hierbas y pócimas medicinales confeccionadas con productos de la naturaleza, que aportaba también su fuerza mágica y curativa.
El concepto de que los males físicos pueden venir total o parcialmente de otros niveles no-físicos no parece tan descabellada hoy día.
La moderna psicología ha demostrado cómo las personas pueden somatizar enfermedades, es decir, provocárselas ellas mismas debido a problemas emocionales o mentales.
Si se soluciona el problema emocional o mental la enfermedad desaparece tan misteriosamente como vino.
Los médicos chinos y los taoístas creen que las enfermedades provienen de un desequilibrio de la polaridad básica de la vida y del ser humano, del ying y el yang, de lo masculino y lo femenino, de espíritu y materia. Sus métodos de curación están basados en tratar de restablecer ese equilibrio.
El moderno concepto holístico de la salud también cree que en la enfermedad todo está relacionado, desde la forma de alimentarse, el medio ambiente, las costumbres sociales , el mundo emocional y espiritual de la persona.
Parece ser que los antiguos chamanes no andaban tan descaminados y, de hecho, hay muchas personas que curan o sanan a los demás gracias a un don espiritual, aunque también puedan aconsejar hierbas, dietas y determinados ejercicios.
En esta página queremos ayudarte a recuperar la salud utilizando todos los mecanismos posibles. Naturalmente que no vamos a hablar de los aspectos médicos ni de enfermedades en concreto, aunque poco a poco iremos añadiendo listados de alimentos y plantas junto a su valor terapéutico.
Nuestro esfuerzo va a estar en el camino de lograr primero una sanación espiritual y emocional de la persona. Comprometerla en la responsabilidad de su curación y darle mecanismos e información que le ayuden en ese cometido.
Todo está relacionado y no podemos desatender ningún nivel si realmente queremos desplegar toda la fuerza posible. Por eso recomendamos siempre los siguientes caminos:
NIVEL FÍSICO.-
* Acudir al médico o especialista en el tipo de medicina que crea para que le diagnostique la enfermedad. Contraste los diagnósticos, pida información sobre ventajas e inconvenientes de los tratamientos y una vez decidido el método a seguir, hágalo bien. El problema está en que hay enfermedades para los que la medicina convencional no tiene cura salvo calmantes para amortiguar el dolor. Si ese es su caso, no se conforme y, quizá sea hora de acudir a procedimientos alternativos.
* Alimentarse adecuadamente para el tipo de enfermedad que se tenga. Evitar los alimentos contraproducentes y aumentar los más beneficiosos. Las frutas y, especialmente sus licuados naturales, son poderosas medicinas pero es necesaria la constancia. El tipo de dieta para cada enfermedad debe ser especificado por alguien experto.
* Utilizar las hierbas medicinales y los procedimientos naturales que sean apropiados.
NIVEL EMOCIONAL.-
* Nunca asustarse ni temer a la enfermedad por muy grave y fatal que parezca.
* Tener un ánimo positivo de esperanza y de dignidad personal. No culpabilizarse de lo sucedido, ni lamentarse ni recrearse en la mala suerte.
* Utilizar la Meditación para estar en paz e irradiar energía positiva. Se pueden hacer meditaciones personalizadas para cada tipo de enfermedad.
* En la medida de las posibilidades físicas, vivir la vida con toda la intensidad posible, disfrutar de cada momento y de cada persona.
* No luches contra la enfermedad, lucha por tu salud. Acepta a tu enfermedad porque está ahí y tiene un sentido, el de que te comprometas más con tu vida, con la vida, o cualquier otro motivo posible que permanece oculto.
Quizá te está pidiendo que cambies algunos hábitos, que te tomes la vida de otra manera, quizá simplemente te empuja a esforzarte y encontrar recursos dentro de ti. Lo importante es que seas positivo, que veas en lo que te ocurre una oportunidad para replantearte cosas y crecer como persona.
NIVEL ESPIRITUAL.-
La dimensión espiritual es la Globalidad que nos relaciona a todos. Cada uno lleva dentro una manifestación de ese Espíritu Global que, aunque es nuestro y nos alumbra, pertenece a la Totalidad como la llama pertenece al fuego. Avanzar en la dimensión espiritual es aceptar y comprender que todo está relacionado y que la vida, tu vida y la de todos, en su conjunto tiene un sentido.
Por más difícil y duro que le parezca esto a alguien que, precisamente tiene una grave enfermedad, su sanación espiritual depende de su capacidad para aceptar la globalidad de la vida.
Normalmente la enfermedad se caracteriza por un debilitamiento del cuerpo, lo que deja al enfermo más a solas que nunca y, por lo tanto, más necesitado de la fuerza de su espíritu.
El concepto de sanación espiritual tiene que ver con hacerse más permeable, con abrirse más que nunca a la fuerza y la luz del espíritu interior.
Esto va más allá de la simple fe en que uno va a curarse, que es más bien una preocupación y deseo de la mente. Ya he dicho que la sanación espiritual no es luchar contra la enfermedad sino dejar que la luz del espíritu ilumine la conciencia dando un sentido global a la vida de la persona. Es decir, es el momento de aceptar la vida en su totalidad, de comprender la propia vida y el sentido de la existencia.
Es el momento de dejarse iluminar por la luz del espíritu al margen de lo que pase. Esto no quiere decir tener una actitud pasiva ante la enfermedad pero repito que no es luchar contra la enfermedad sino favorecer la salud, que es algo bien diferente.
Si uno lucha contra algo ese algo se convierte en su enemigo y todos los enemigos, todas las luchas crean tensión y requieren energía para combatirlo.
Un enfermo requiere toda su energía para curarse no para luchar contra la enfermedad.
Esto parece un juego de palabras pero tiene su sentido. Repito que no se trata de ser pasivo ante la enfermedad. Hay que hacer todo lo necesario que pueda hacerse para recuperar la salud; pero la enfermedad no hay que verla como enemiga, como algo negativo, su existencia no debe provocar más daño en la mente del que ya se ha provocado en el cuerpo.
La sanación espiritual pasa por ver en la enfermedad una manifestación del espíritu, por lo tanto es algo que tiene su sentido y debe servir para replantearse y profundizar en la comprensión de la propia vida y en la aceptación de la vida en su totalidad.
Si consigues llegar a ese estado y esa comprensión puede producirse la paz y la alegría interior que es la manifestación de la sanación espiritual, lo que puede dar paso a la sanación física.
Salud Integral
Salud no es sólo ausencia de enfermedad
sino estar lleno de vida
Es sentir la plenitud y la fuerza.
No es solamente que no te duela el cuerpo
sino que también haya alegría en tu alma.
Cuando pierdes la alegría,
cuando dejas que se estanque la energía
abres tu puerta a toda clase de enfermedades.
Estos son los mejores remedios para evitar todos los males:
Sé consciente de lo que comes.
Sé consciente de lo que haces.
No te preocupes tanto y goza de las frutas de la vida.
sino estar lleno de vida
Es sentir la plenitud y la fuerza.
No es solamente que no te duela el cuerpo
sino que también haya alegría en tu alma.
Cuando pierdes la alegría,
cuando dejas que se estanque la energía
abres tu puerta a toda clase de enfermedades.
Estos son los mejores remedios para evitar todos los males:
Sé consciente de lo que comes.
Sé consciente de lo que haces.
No te preocupes tanto y goza de las frutas de la vida.
El sentido de las Relaciones
Cada persona es un universo en sí mismo, encierra infinitas posibilidades pero de todas ellas sólo se manifiestan unas pocas. ¿cuáles?.
Se manifiestan las cualidades de nuestro ser en las que creemos o que los demás nos han hecho creer mediante la educación y la influencia social, mientras que negamos, reprimimos, bloqueamos o simplemente no somos conscientes de otras cualidades de nuestro ser que permanecen en un estado latente o inconsciente.
Así tenemos una imagen por lo general bastante parcial de lo que somos, de lo que podemos conseguir y también de nuestras carencias y lo que necesitamos.
En base a esta imagen de lo que somos y sobre todo de lo que necesitamos, establecemos nuestras relaciones con los demás porque al fin y al cabo la vida social está basada en la utilidad, el amor, los servicios y la solidaridad que mutuamente podemos darnos.
Básicamente y aunque parezca tan crudo como tan real y natural, nos acercamos a los demás porque necesitamos algo. Incluso aunque demos, nos acercamos a los demás porque necesitamos expresar nuestro amor; aunque, por desgracia nos solemos acercar a los demás para pedir más que para dar, ya que abundan más las personas que les falta que a las que les sobra.
El misterio, la magia y el desafío de la Vida está basado en ese diálogo continuo entre lo que necesitamos y lo que hacemos para conseguirlo, puesto que cada necesidad supone el desarrollo de habilidades para verla satisfecha.
Así es como aprendemos, crecemos y evolucionamos como personas y sociedad. El éxito de los humanos como especie estuvo en el descubrimiento de que juntos podemos conseguir muchas más cosas que de una forma aislada y, en nuestra memoria más remota y profunda, está grabado con fuego esa necesidad que tenemos de los demás para conseguir nuestras metas.
Imaginate por un momento que cada vez que hubiésemos necesitado algo, sea amor, dinero, objetos o cualquier cosa, alguien hubiese acudido presuroso para dárnoslo sin pedirnos nada a cambio.
¿Qué hubiera pasado?, pues que hubiéramos aprendido muy poco y no sentiríamos la necesidad de esforzarnos y desarrollar nuestras habilidades.
¿Y qué pasa cuando no nos dan lo que necesitamos? pues que podremos cabrearnos un poco al principio, gruñir a quienes nos lo niegan y decir que son poco amorosos y solidarios pero tras esta pérdida de tiempo no nos quedará más remedio que tener que solucionar esa necesidad por nosotros mismos.
Al final, si lo conseguimos es muy posible que sintamos una satisfacción mucho mayor que si nos lo hubieran dado sin más porque tendremos lo que deseábamos y además la certeza de que siempre que queramos podemos conseguirlo por nuestros propios medios.
Si la meta fundamental de la Vida es hacernos evolucionar y crecer como personas, la meta de las relaciones no puede ser ajena a esto y es también la de ayudarnos a conocernos mejor, desarrollar nuestros recursos y crecer como personas.
Y esto es totalmente válido para las relaciones de pareja . La meta material puede ser lograr juntos una vida mejor, dar y que nos den amor, formar una familia y otras muchas cosas pero la meta más profunda y espiritual es la de aprender y conocernos mejor.
Aparte de la relación que mantuvimos con nuestros padres y esa vida familiar donde se forjó nuestra personalidad, es la relación posterior con nuestra pareja la convivencia más importante e intensa que tenemos a lo largo de la vida y si es importante porque sirve mejor que ninguna otra para conocernos, sobre todo, para conocer los ecos y reflejos que llevamos dentro de nuestra vida familiar pasada y de los que puede que no seamos muy conscientes.
La vida de pareja supone una interrelación profunda de las energías de ambas personas y el poner en contacto los universos emocionales de cada uno, haciendo aflorar a la superficie cosas muy profundas que cada cual lleva dentro y de la que no seríamos conscientes de no relacionarnos de esa forma tan íntima e intensa.
CONOCERNOS MEJOR MEDIANTE NUESTRA RELACIÓN CON LOS OTROS ES UNA DE LAS CLAVES DE LA VIDA, pero en la vida social solemos llevar una máscara, una estrategia que protege nuestro yo más profundo y más oculto.
En la vida social solemos proyectar la imagen que nos gustaría que los demás tuviesen de nosotros pero en la vida personal nos manifestamos más tal y como somos en la realidad; por eso, es con nuestra pareja, hijos y familia donde más podemos conocernos.
Por lo tanto, en la pareja es donde más podemos ser conscientes de la diferencia que puede haber entre lo ideal que nos gustaría ser y lo que realmente somos, entre lo que quisiéramos ser y los hábitos emocionales aprendidos en nuestra infancia y que debemos superar quizá.
Por decirlo de otra manera, nuestra relación de pareja sirve como un espejo que nos devuelve la imagen de lo más profundo que hay dentro de nosotros, naturalmente que a la otra persona le sucede lo mismo y esa es la magia y el misterio de las relaciones amorosas.
Si fuéramos conscientes de esto nos daríamos cuenta que entretenernos en juzgar, recriminar y esperar que la otra persona mejore es perder el tiempo y desviarnos de nuestros objetivos más profundos, que son conocernos primero para poder superarnos y mejorar después.
Así, más que estar pendientes de los defectos de nuestra pareja deberíamos darnos cuentas de las respuestas que en nosotros despiertan esos defectos.
No debemos olvidar esto en nuestra relación de pareja y a la hora de abordar los posibles conflictos y dificultades que podamos tener: Más que disgustarte y amargarte con tu amante por aquello que supuestamente ha hecho mal o no te ha dado, por qué no reflexionas sobre esa vulnerabilidad tuya que ha salido al descubierto.
Si te desesperas, gritas, odias o sufres por alguien quizá ese alguien sea el inciador de tus emociones pero el responsable de tu conducta eres tú. Si te muestras lleno de dicha y felicidad por alguien quizá ese alguien sea el inciador pero el responsable de tu dicha y buen ánimo eres tú.
Abordar las crisis de la pareja y de las relaciones en general desde este punto de vista es toda una revolución que puede ayudar mucho y su base filosófica y energética es la siguiente: Normalmente llegamos al mundo del amor y las relaciones como seres que se sienten incompletos.
Nos enamoramos, nos fascina y nos llena de alegría nuestro amante porque pensamos que juntos seremos completos pero este planteamiento es un camino que a la larga lleva a la frustración y lo que es peor, a la exigencia, el disgusto y el desamor porque no es el planteamiento correcto, porque nadie es perfecto ni puede asumir esa responsabilidad tan tremenda y por lo tanto tarde o temprano nos causará frustración.
El planteamiento correcto en la relación de pareja no es que mi amante me va a dar todo lo que necesito para que yo sea alguien completo, cosa por otra parte imposible sino que juntos vamos a aprender más, vamos a ayudarnos mejor y vamos a desplegar más recursos para que cada uno de nosotros, individualmente y de una forma colectiva, seamos más poderosos y más completos.
Esto es muy diferente a lo anterior, ya que en el primer caso mi pareja es responsable de mi felicidad y en el segundo caso asumo que yo soy la única responsable de vivir disgustada o de vivir en plenitud, al margen de lo que hagan los demás.
Quienes viven en pareja poden comenzar a ensayar esta nueva forma de enfocar la relación en la hora de los normales conflictos que suelen darse y más que cabrearse con la actitud presuntamente negativa de tu amante te preguntes "¿que debo de aprender y asumir ante esa actitud negativa de mi amante y que tanto me molesta?" -al margen de lo que la otra persona tenga que aprender, por supuesto-
Quienes no vivan en pareja por haberse separado tras los conflictos pueden ahora imaginar cómo sería una vida de pareja basada en ese compromiso mutuo de crecimiento y de falta de exigencias.
Quienes todavía no han vivido en pareja quizá todo esto te suene un poco raro porque lógicamente estas esperando lo más grande y maravilloso pero si comprendes que lo más grande y maravilloso es crecer y aprender juntos estaran mejor preparados para la magia de ese encuentro.
Con mis mejores deseos de Paz, Fuerza, Gozo y... Amor
Se manifiestan las cualidades de nuestro ser en las que creemos o que los demás nos han hecho creer mediante la educación y la influencia social, mientras que negamos, reprimimos, bloqueamos o simplemente no somos conscientes de otras cualidades de nuestro ser que permanecen en un estado latente o inconsciente.
Así tenemos una imagen por lo general bastante parcial de lo que somos, de lo que podemos conseguir y también de nuestras carencias y lo que necesitamos.
En base a esta imagen de lo que somos y sobre todo de lo que necesitamos, establecemos nuestras relaciones con los demás porque al fin y al cabo la vida social está basada en la utilidad, el amor, los servicios y la solidaridad que mutuamente podemos darnos.
Básicamente y aunque parezca tan crudo como tan real y natural, nos acercamos a los demás porque necesitamos algo. Incluso aunque demos, nos acercamos a los demás porque necesitamos expresar nuestro amor; aunque, por desgracia nos solemos acercar a los demás para pedir más que para dar, ya que abundan más las personas que les falta que a las que les sobra.
El misterio, la magia y el desafío de la Vida está basado en ese diálogo continuo entre lo que necesitamos y lo que hacemos para conseguirlo, puesto que cada necesidad supone el desarrollo de habilidades para verla satisfecha.
Así es como aprendemos, crecemos y evolucionamos como personas y sociedad. El éxito de los humanos como especie estuvo en el descubrimiento de que juntos podemos conseguir muchas más cosas que de una forma aislada y, en nuestra memoria más remota y profunda, está grabado con fuego esa necesidad que tenemos de los demás para conseguir nuestras metas.
Imaginate por un momento que cada vez que hubiésemos necesitado algo, sea amor, dinero, objetos o cualquier cosa, alguien hubiese acudido presuroso para dárnoslo sin pedirnos nada a cambio.
¿Qué hubiera pasado?, pues que hubiéramos aprendido muy poco y no sentiríamos la necesidad de esforzarnos y desarrollar nuestras habilidades.
¿Y qué pasa cuando no nos dan lo que necesitamos? pues que podremos cabrearnos un poco al principio, gruñir a quienes nos lo niegan y decir que son poco amorosos y solidarios pero tras esta pérdida de tiempo no nos quedará más remedio que tener que solucionar esa necesidad por nosotros mismos.
Al final, si lo conseguimos es muy posible que sintamos una satisfacción mucho mayor que si nos lo hubieran dado sin más porque tendremos lo que deseábamos y además la certeza de que siempre que queramos podemos conseguirlo por nuestros propios medios.
Si la meta fundamental de la Vida es hacernos evolucionar y crecer como personas, la meta de las relaciones no puede ser ajena a esto y es también la de ayudarnos a conocernos mejor, desarrollar nuestros recursos y crecer como personas.
Y esto es totalmente válido para las relaciones de pareja . La meta material puede ser lograr juntos una vida mejor, dar y que nos den amor, formar una familia y otras muchas cosas pero la meta más profunda y espiritual es la de aprender y conocernos mejor.
Aparte de la relación que mantuvimos con nuestros padres y esa vida familiar donde se forjó nuestra personalidad, es la relación posterior con nuestra pareja la convivencia más importante e intensa que tenemos a lo largo de la vida y si es importante porque sirve mejor que ninguna otra para conocernos, sobre todo, para conocer los ecos y reflejos que llevamos dentro de nuestra vida familiar pasada y de los que puede que no seamos muy conscientes.
La vida de pareja supone una interrelación profunda de las energías de ambas personas y el poner en contacto los universos emocionales de cada uno, haciendo aflorar a la superficie cosas muy profundas que cada cual lleva dentro y de la que no seríamos conscientes de no relacionarnos de esa forma tan íntima e intensa.
CONOCERNOS MEJOR MEDIANTE NUESTRA RELACIÓN CON LOS OTROS ES UNA DE LAS CLAVES DE LA VIDA, pero en la vida social solemos llevar una máscara, una estrategia que protege nuestro yo más profundo y más oculto.
En la vida social solemos proyectar la imagen que nos gustaría que los demás tuviesen de nosotros pero en la vida personal nos manifestamos más tal y como somos en la realidad; por eso, es con nuestra pareja, hijos y familia donde más podemos conocernos.
Por lo tanto, en la pareja es donde más podemos ser conscientes de la diferencia que puede haber entre lo ideal que nos gustaría ser y lo que realmente somos, entre lo que quisiéramos ser y los hábitos emocionales aprendidos en nuestra infancia y que debemos superar quizá.
Por decirlo de otra manera, nuestra relación de pareja sirve como un espejo que nos devuelve la imagen de lo más profundo que hay dentro de nosotros, naturalmente que a la otra persona le sucede lo mismo y esa es la magia y el misterio de las relaciones amorosas.
Si fuéramos conscientes de esto nos daríamos cuenta que entretenernos en juzgar, recriminar y esperar que la otra persona mejore es perder el tiempo y desviarnos de nuestros objetivos más profundos, que son conocernos primero para poder superarnos y mejorar después.
Así, más que estar pendientes de los defectos de nuestra pareja deberíamos darnos cuentas de las respuestas que en nosotros despiertan esos defectos.
No debemos olvidar esto en nuestra relación de pareja y a la hora de abordar los posibles conflictos y dificultades que podamos tener: Más que disgustarte y amargarte con tu amante por aquello que supuestamente ha hecho mal o no te ha dado, por qué no reflexionas sobre esa vulnerabilidad tuya que ha salido al descubierto.
Si te desesperas, gritas, odias o sufres por alguien quizá ese alguien sea el inciador de tus emociones pero el responsable de tu conducta eres tú. Si te muestras lleno de dicha y felicidad por alguien quizá ese alguien sea el inciador pero el responsable de tu dicha y buen ánimo eres tú.
Abordar las crisis de la pareja y de las relaciones en general desde este punto de vista es toda una revolución que puede ayudar mucho y su base filosófica y energética es la siguiente: Normalmente llegamos al mundo del amor y las relaciones como seres que se sienten incompletos.
Nos enamoramos, nos fascina y nos llena de alegría nuestro amante porque pensamos que juntos seremos completos pero este planteamiento es un camino que a la larga lleva a la frustración y lo que es peor, a la exigencia, el disgusto y el desamor porque no es el planteamiento correcto, porque nadie es perfecto ni puede asumir esa responsabilidad tan tremenda y por lo tanto tarde o temprano nos causará frustración.
El planteamiento correcto en la relación de pareja no es que mi amante me va a dar todo lo que necesito para que yo sea alguien completo, cosa por otra parte imposible sino que juntos vamos a aprender más, vamos a ayudarnos mejor y vamos a desplegar más recursos para que cada uno de nosotros, individualmente y de una forma colectiva, seamos más poderosos y más completos.
Esto es muy diferente a lo anterior, ya que en el primer caso mi pareja es responsable de mi felicidad y en el segundo caso asumo que yo soy la única responsable de vivir disgustada o de vivir en plenitud, al margen de lo que hagan los demás.
Quienes viven en pareja poden comenzar a ensayar esta nueva forma de enfocar la relación en la hora de los normales conflictos que suelen darse y más que cabrearse con la actitud presuntamente negativa de tu amante te preguntes "¿que debo de aprender y asumir ante esa actitud negativa de mi amante y que tanto me molesta?" -al margen de lo que la otra persona tenga que aprender, por supuesto-
Quienes no vivan en pareja por haberse separado tras los conflictos pueden ahora imaginar cómo sería una vida de pareja basada en ese compromiso mutuo de crecimiento y de falta de exigencias.
Quienes todavía no han vivido en pareja quizá todo esto te suene un poco raro porque lógicamente estas esperando lo más grande y maravilloso pero si comprendes que lo más grande y maravilloso es crecer y aprender juntos estaran mejor preparados para la magia de ese encuentro.
Con mis mejores deseos de Paz, Fuerza, Gozo y... Amor
Suscribirse a:
Entradas (Atom)